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Ánthony: sin arrepentimientos

El talentoso y versátil artista venezolano une su imagen a la campaña Conversemos sobre VIH mientras se entrega a la actuación en teatro y televisión

Destacadas actuaciones en cine, teatro y televisión avalan la trayectoria del talentoso y versátil artista Ánthony Lo Russo. Sus personajes en novelas como Amor secreto, Un esposo para Estela, Válgame Dios y Así es la vida, además de impecables personificaciones en más de veinte montajes teatrales, entre los que destacan Cabaret, Los chicos del 69, Noche de copas y Venezia, son parte de su legado profesional, en el cual el séptimo arte no ha estado ajeno.

Hoy, Muerde Aquí entrevistó a Lo Russo y en una amena e interesante charla, nos dio pinceladas de su personalidad, además de demostrar en cada respuesta el amor y pasión que le profesa al oficio de ser actor.

–¿Un actor de teatro prestado a la TV o simplemente un actor?

–El teatro me apasiona y me brinda un universo de herramientas. En cambio en la TV es distinto el ritmo de trabajo, con otro tipo de herramientas y otro tipo de memoria, que es lo que yo llamo memoria inmediata. En la TV, la evolución de los personajes es distinta. Cuando vives esos dos mundos, te das cuenta que un actor es un actor ya sea en el teatro o en  la TV.

–¿Cómo te describirías como actor?

–Yo soy simplemente un actor con disciplina.

–¿Qué diferencias marcadas existen entre estas dos áreas del arte?

–En el teatro, la acumulación de las situaciones, la cantidad de emociones que uno mueve para que el público que te está mirando lo sienta. En mi caso es un método en la que yo como actor incluyo métodos que me llevan a accionar. Cada actor y me incluyo, tiene sus métodos para trabajar en el teatro. También está la proyección de la voz y la dicción con sentido dentro de lo que estás viviendo. En el teatro, uno debe cuidar su postura corporal, ya que el cuerpo también tiene su lenguaje. Como actor, en el teatro vivo y experimento cada sensación y situación que el personaje me brinda desde el principio hasta el final. Para la televisión, la imagen del personaje es muy importante. A esto se le suma la disciplina de estudiar tus escenas metódicamente para llegar preparado a grabar, ya sea una escena o doce escenas en un día. Estar en el allí y en el ahora, pendiente de la dirección y tener presente de detrás de uno, existe un equipo de producción que maneja iluminación, utilería, sonido, vestuario, maquillaje, etcétera. En la televisión, uno no debe esforzar la voz. Pero sí se debe tener conciencia del espacio para la proyección. El cuerpo habla y la postura corporal es importante para el plano que se vaya a grabar. Además, uno tiene que tener cuidado con los gestos, ya que la acción viene de adentro (del interior del actor al igual que en el teatro). En un estudio de televisión, uno no vive el proceso del personaje, si no que uno se habitúa a sus emociones y las situaciones y eso  dependiendo de la escena que le toque grabar.

–¿Con cuál se identifica más?

–Las dos áreas merecen disciplina. Y donde se amerita disciplina, allí estoy, ya sea para interpretar un personaje en el teatro o en la TV.

–¿En televisión cuál hasta ahora es el personaje que más satisfacciones le ha brindado?

–Todos los personajes que he interpretado que han brindado momentos maravillosos. Pero sí existe uno, que fue el más reciente, Tony Armas, en la producción dramática de Venevisión, Amor secreto. Tony fue un personaje que pasó por muchos niveles emocionales, porque en su entorno se manejó el abuso de poder y él, fiel a sus principios humanos y morales, nunca dejó que eso lo corrompiera.

–¿Y en teatro?

–Tuve la oportunidad de interpretar a Agamenón, por el cual tuve que hacer una investigación especial, como fue la estimulación sensorial en el desarrollo psicomotriz. Con este método y otros más pude dar vida a Agamenón, con quien el dramaturgo Esquilo nos muestra lo complejo que es juzgar a una persona por sus hechos. Este personaje demuestra el sufrimiento que acarrea a los hombres por no acatar los designios del destino. Para mí fue un personaje muy enriquecedor.

–¿Qué tal la experiencia en las obras musicales en las que ha participado?

–El teatro musical es un mundo maravilloso, en el cual si no tienes disciplina no tienes nada que buscar. Para mí es muy placentero mezclar estas tres áreas. Jugar con ellas para amoldarlos a tu personaje. Si mi personaje canta, yo canto. Si mi personaje baila, yo bailo. Es muy sabroso tener esas herramientas bajo la manga y yo las tengo.

–¿Un actor nace o se hace?

–Yo pienso que todo tiene un vínculo. Ese deseo de ser actor te lleva a prepararte para tener más herramientas, te lleva a leer, te lleva a curiosear, te lleva a investigar, a querer saber más y más cada día. Pero eso uno nunca termina de aprender en este oficio.

–¿A quién admira en el medio artistico?

–Al actor Gustavo Rodríguez.

–¿Un actor con sensibilidad?

–Totalmente, si no tuviera sensibilidad no creo que pudiera hacer esto con pasión.

–¿Qué lo hizo participar en la campaña Conversemos sobre VIH?

–Me ha gustado siempre apoyar este tipo de campaña, que buscan crear conciencia y generar información en el caso de esta terrible enfermedad que es el VIH. Lo que nos gustaría con esta campaña es generar información y crear conciencia sobre este terrible flagelo, que afecta a la humanidad sin distinción de raza, sexo y edad. Por eso es mi apoyo a El taller Venezolano de VIH, que es una asociación civil sin fines de lucro (ONG) que se dedica a la valiosa tarea de llevar información instructiva a todos los centros educativos y centros de salud públicos y privados del país. Venezuela sigue siendo uno de los países que se muestra en lucha permanente en contra de esta epidemia pero no está ajena la realidad de la cantidad de personas afectadas por el VIH.

–¿A qué otras causas estarías dispuesto a prestar su imagen?

–A una campaña de tolerancia, en la cual se llame a crear conciencia en contra de las cosas que causan impactos negativos, ya sea entre nosotros mismos y el medio ambiente.

–¿Qué planes tiene para comenzar el 2018?

–Tengo unos proyectos ya firmados con la productora VIP 2000 TV INC y por supuesto que tengo llamados para tres espectáculos teatrales.

–¿De qué se arrepiente Ánthony Lo Russo?

–No me arrepiento de nada.

–¿Qué le falta por realizar o ya se siente un hombre realizado?

–Mi sueño es hacer el musical de Los Miserables, pero el más valioso es el gran sueño de mi mamá, de mi familia y estoy seguro que es el sueño de muchos venezolanos en estos momentos: un país próspero y positivo.

Coordenadas de Anthony Lo Russo:

Instagram: @tonylorusso

Twitter: @tonylorusso2

Facebook: Anthony Lo Russo

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