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Entretenimiento 19/06/2017 10:26 am

Llorar es un placer

“Abigaíl fue un golpe de suerte para mí. Imagínate, mi primera telenovela y resulta aquel boom que paralizó al país a la una de la tarde…”

El escritor venezolano Alberto Gómez, de gran éxito en telenovelas que han obtenido éxito internacional, acaba de escribir para la radio la obra Huérfanas de la tempestad

El escritor venezolano Alberto Gómez dio sus primeros pasos en la TV como extra en las telenovelas de Venevisión y RCTV, y luego concursó en el primer Míster Venezuela que se realizó en el país, en el canal 8. Inmediatamente comenzó una corta carrera como modelo para finalmente establecerse como escritor de culebrones que le han dado la vuelta al mundo. Algunas de sus historias más icónicas son: Abigaíl, Cara Sucia, Gata Salvaje y Marisol, con las cuales ha hecho derramar millones de lágrimas a los televidentes …y es que para el éxitoso escritor “llorar es un placer.

Sus novelas
–¿Qué nos puedes contar de la telenovela Abigaíl?
–Bueno, yo era un muchacho en ésa época. Abigaíl fue un golpe de suerte para mí. Imagínate, mi primera telenovela y resulta aquel boom que paralizó al país a la una de la tarde. Yo estaba lleno de sueños y todos se hicieron realidad de un golpe. Esa telenovela se convirtió en el programa más visto de toda Venezuela. Siempre le estaré agradecido a Arquímedes Rivero por esa gran oportunidad y haber confiado en mí.

–¿Qué vino después?
–Arquímedes Rivero se mudó de RCTV a Venevisión y me llevó con él con un jugoso contrato. Fíjate lo que son las cosas, yo no quería mudarme de canal, pues estaba muy a gusto en el canal 2, pero el nuevo gerente dramático que sustituyó a Arquímedes fue César Miguel Rondón, quien me citó en su oficina para conocerme. Yo en ese momento estaba escribiendo El engaño. Voy a la oficina de mi nuevo jefe y el señor Rondón, tras estrecharme la mano, lo primero que me dice antes de yo sentarme es: ‘Yo no creo en ti como escritor’. Ya te podrás imaginar, aquello fue un tobo de agua fría para mí. Luego se sentó y me dijo: ‘Tu representas todo lo que hace Arquímedes en telenovelas, y yo voy a empezar una nueva era en RCTV’. Lo siguiente que hizo mi nuevo jefe fue mover mi telenovela de la una de la tarde para las dos y estrenar en mi antiguo horario una historia bajo su supervisión. Su telenovela, De mujeres, resultó un rotundo fracaso y para salvarla, la mudó a las nueve de la noche, donde igualmente siguió fracasando. Mi telenovela volvió a la una de la tarde para darle fuerte pelea a la competencia. Tras finalizar mi historia, pasé un año en el congelador y me dije: ¿qué hago yo en un canal donde mi jefe no cree en mí? Con la misma llamé a Arquímedes y finalmente me cambié de canal. Fue la mejor decisión. A partir de ahí ya no paré, fue una telenovela tras otra.

–Y llegas a Venevisión…
–Allí me recibieron con los brazos abiertos. Me complacían en todo. Yo pedía a mi propio equipo de escritores y me complacían. Actor que yo quería para uno de mis personajes; actor que era incluido en el elenco. Pusieron en mis manos la primera coproducción entre Venezuela y España. Un proyecto de mucha envergadura: La mujer prohibida, con las protagonistas más exitosas de la televisión venezolana, Mayra Alejandra junto a Tatiana Capote y el galán del momento Fernando Carrillo, acompañados de un elenco internacional y grabaciones en Madrid y Toledo. Todo pintaba para ser un trancazo de rating, pero el protagonista internacional elegido (Andrés García) puso de cabezas al canal y a todo el elenco. Hubo que cambiar la historia para complacer al señor. Tuve que minimizar el personaje de Fernando Carrillo, fueron despedidos cinco directores… en fin; un desastre. La novela estaba planificada para 200 capítulos y acabó teniendo 99 nada más.

–¿Cómo enfrentaste ese revés?
–Con más ganas de trabajar que nunca. Luego vino el gran éxito de Cara sucia, que enamoró a toda Venezuela y posteriormente al mundo. Recuerdo que de Univisión Miami llamaban para pedirnos más y más capítulos, pues la telenovela obtuvo primer lugar de punta a punta en todos Estados Unidos. Fue un gran trabajo en equipo junto al talentoso escritor Carlos Romero. Hasta de China vinieron a entrevistarme, pues la novela era un boom allá.

–Y luego vino la kilométrica Cómo tú, ninguna.
–Esa telenovela no se acababa nunca. Su verdadero título debió ser: “Las desgracias de Gilda Barreto”. A esa pobre mujer le pasó de todo, solo faltó que un perro le hiciera pipí encima (risas). Estuvimos más de un año al aire, arrasando en rating. Cuanto más sufría Gilda y cuantas peores desgracias le sucedían, más subía el rating. Casi todo el elenco de Venevisión tuvo un personaje allí. Gaby Spanic, Miguel de León y Eduardo Luna se convirtieron en las megas estrellas del momento. La novela no parecía tener fin. Hasta Maite Delgado, en uno de sus programas matinales, nos hizo un especial para celebrar el primer año al aire.

–¿Qué opinas de la nueva versión que prepara Televisa de esa historia?
–Tendría que verla para formarme una opinión, pero te digo algo: yo hice la original, fue un súper trancazo. Lo que hagan con la nueva versión no me quita el sueño, no soy de los escritores que se atormentan porque no respetan sus originales en nuevos remakes. Quien debe preocuparse es el nuevo adaptador en tratar de repetir el mismo éxito.

–Y te vas para México…
–Tras finalizar Como tú, ninguna me pusieron a continuar Dulce Enemiga. Luego de eso, el gran productor de Televisa, Valentín Pimstein, llama a su amigo Arquímedes Rivero y le pide que le recomiende un escritor. Arquímedes me recomienda a mí y me mudo para México durante los siguientes siete años.

–¿Cómo te fue en Televisa?
–¡De maravilla! Mi primera telenovela, Marisol, era transmitida a las seis de la tarde. Fue tanto su éxito que fue mudada a las ocho de la noche. Allí hice grandes y exitosos títulos como: El alma no tiene color, Alma rebelde, Carita de ángel, Más allá de la usurpadora, entre otros. México fue mi gran trampolín internacional. En esa época, Gaby Spanic y Miguel de León estaban casados y en su casa se hacían las mejores fiestas. Nos hicimos grandes hermanos, viajábamos. Gaby cocinaba grandes manjares todos los domingos; en fin, fueron siete años excelentes. Hasta que me secuestraron.

Alberto Cimino / EL UNIVERSO DEL ESPECTACULO / @ALBERTOCIMINO 

INSTAGRAN: @YOSOYALBERTOCIMINO

Productor-Presentador y conductor del programa “El Universo Del Espectaculo” de lunes a viernes de 4:00 pm a 6:00 pm a través de PACIFICA 90.7 FM y/o www.pacifica.com

 

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